2- Almuerzo
Después de un buen desayuno y realizar nuestros que aceres, trabajar, estudiar o ir a buscar empleo... a media mañana tenemos un gusanillo, como una sensación de ardor en el estomago que nos hace pensar que tenemos hambre. No andamos equivocados, tenemos hambre. Nuestro organismo, principalmente nuestro estomago, empieza a segregar ácido clorhídrico para volver a digerir alimentos (ese ardor que sentimos es debido a nuestros jugos gástricos que esperan con ansiedad algo que disolver). El estomago, aproximadamente cada 3 horas vuelve a activar toda su función digestiva para que cuando reciba el alimento pueda tenerlo todo preparado para disolver los alimentos. Aunque la digestión no es solamente a nivel estomacal, una vez llegado el alimento ingerido anteriormente (desayuno) a la parte intestinal, el estomago y el hígado retoman sus funciones segregadoras (jugos digestivos, ácido clorhídrico y bilis) y comienza el ciclo de nuevo.
Tomar un café o un té nos dejará saciados durante una media hora aproximadamente pero aun y así no es recomendable. Nuestro cuerpo nos avisa de que esta preparado para captar de nuevo energía, la necesita para seguir funcionando correctamente a nivel general.
El almuerzo no lo consideraremos una comida sino un tentempié, podemos ingerir algo de fruta (está recomendado que comamos de 2 a 3 piezas diarias de fruta cruda), un yogur o derivado lácteo (queso fresco, cuajada, kefir de leche). Hoy en día está muy de moda comer barritas energéticas o barritas "light", tenemos que tener en cuenta que la jornada está prácticamente por acabar y estas barritas aunque sean bajas en Kcal, como indica en sus etiquetas, están compuestas de hidratos de carbono y grasas vegetales básicamente, las ultimas prácticamente saturadas (las que son malas para el organismo). Necesitamos energía pero no tanta como para abusar de los hidratos de carbono, aportando vitaminas y sales minerales que es lo que compone la fruta en su gran proporción o un lácteo que contiene proteínas y vitaminas, seria suficiente. Podemos acompañar el pequeño tentempié de ese liquido medio-saciante que comentábamos antes, aunque sabéis que es mejor siempre un té que un café ;).